El tema de Venezuela está sobre la palestra en la política estadounidense a propósito de las elecciones presidenciales que se realizarán en el año 2020. En ese sentido, los precandidatos demócratas se han referido a esta situación, por ejemplo, Bernie Sanders apuesta por elecciones libres en Venezuela; Elizabeth Warren se presenta rotundamente en contra de la opción militar; Julián Castro dice que levantaría las sanciones económicas; y Beto O’Rourke parece prestarle más atención a la crisis humanitaria.
Además, todos los postulados, incluido Joe Biden, coinciden en que Estados Unidos debería otorgar el Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés) a los venezolanos que residen en el país. El TPS es un beneficio migratorio temporal que protegería de la deportación a miles de venezolanos, debido a las “condiciones adversas” que atraviesa su país. Puede ser aprobado por la vía legislativa, que requiere igualmente la aprobación del presidente de Estados Unidos, o a través de una orden ejecutiva firmada por el Primer Mandatario.
Asimismo, Julián Castro aseguró que “no impondría sanciones económicas al país, que en realidad afectan ya al pueblo venezolano”, en cambio, dijo que buscaría “vías que beneficien al pueblo venezolano”.
Para el ex vicepresidente Joe Biden, Trump “ha juzgado mal lo que se necesitará para devolver la democracia a Venezuela”. Considera que la “terquedad” del mandatario republicano “amenaza la coalición internacional de países que reconocen a Juan Guaidó”.
Mientras, la senadora Warren es enfática en el tema de una opción militar: “No vamos a hacer una intervención militar y Donald Trump no debe amenazar con hacerlo”. Por otra parte, O’Rourke, Castro, Warren y Biden aseguran que estarían dispuestos a contribuir al alivio humanitario.

